Según un estudio de la Universidad de Georgetown, en Texas, una taza de café y una barrita de chocalate pueden ser su pasaporte a una noche de placer
Las típicas excusas: ‘Me duele la cabeza’, ‘tengo sueño’, ‘hoy no, los niños me dejaron muerta’ no se volverían a oír en la cama si el resultado de este estudio denominado como Café, té y yo, funciona también en las mujeres.
La investigación, en la que experimentaron con ratas hembras, reveló que aquellas a las que les inyectaron dosis de cafeína antes de aparearse fueron en busca de los machos rápidamente.
Todo parece indicar que la motivación hacia la cópula aumentó en ellas. Según la doctora Fay Guarraci, cabeza del estudio, las hembras cafeinizadas no solo buscaban compañía, “parecía que querían tener sexo otra vez, las ratas no fueron exactamente tímidas…”.
La dosis se la dieron solo a animales que nunca antes habían consumido cafeína. “Las mujeres ingieren cafeína diariamente la mayor parte del tiempo. Sería interesante ver si el consumo regular de café o de té tendría el mismo efecto en las ratas”, agrega la especialista.
Los investigadores probaron dosis basadas en el peso de los roedores. Los que recibieron la mitad de la medicación regresaron a visitar a sus compañeros con más rapidez que las que consumieron dosis más altas.
Si se utilizara la misma fórmula para los humanos, la dosis más baja casi igualaría la cantidad de cafeína de un pocillo grande. La ración más grande sería como tomar muchos pocillos al mismo tiempo. Mejor dicho, habría que tomar café, pero moderadamente.
La pregunta es si el estimulante también podría funcionar en las mujeres. “Tal vez, pero es muy pronto para decirlo”, comenta Guarraci, quien trabaja como profesora asistente de psicología de la Universidad de Georgetown.
Sin embargo, ella anota que “sería algo para pensar en las mujeres que no ingieren mucha cafeína o tienen niveles bajos de este producto en sus dietas”.
¿Iguales a las ratas?
Las ratas y los humanos son completamente diferentes, pero su comportamiento sexual podría parecerse. Al igual que el adagio que reza: ‘El hombre propone, la mujer dispone’, ellas son las que eligen en qué momento quieren aparearse tanto en la vida salvaje como en el laboratorio. Es decir, tienen la última palabra. ¿Le suena familiar?
“Cuando la hembra está interesada va y visita al macho, pero después, cuando ya no quiere más o desea descansar, simplemente se va: juega a ser difícil”, añade Guarraci.
Según la científica, quien publicó su estudio en la revista Pharmacology Biochemistry and Behavior, esto también servirá para entender mejor cómo funciona el cerebro y qué partes del mismo actúan en la motivación. “El comportamiento sexual es claramente motivado. Hay muchas mujeres con disfunción sexual y si ellas entendieran cómo sucede o cómo pueden aumentarla, sería muy útil”, concluye.
Faltarán más estudios y experimentación, pero lo cierto es que un avance como este sí revolucionaría la vida sexual de las damas.
Condimente su vida sexual.
Al igual que el café, otros alimentos podrían sazonar su vida sexual. Investigadores descubrieron que el olor, el sabor y la apariencia de cierto tipo de comidas actúan como afrodisíacos potentes.
“Algunas comidas desinhiben, otras trabajan directamente en el área genital y otras alborotan las hormonas, todo para reducir las inhibiciones”, dice la sexóloga clínica Ava Cadell.
Chili picante. La comida picante hace que el corazón bombee más sangre y ponen a la mujer a sudar… ¡Algo muy sexy para la mayoría de los hombres!
Bananos. Contienen sustancias químicas que le ayudan a mejorar el ánimo. Además, tienen un efecto en el cerebro que aumenta la confianza en sí misma.
Zanahorias. Su apariencia fálica y su alto contenido en fibra conducen al deseo sexual.
Jengibre. Esta raíz ayuda a elevar el fluido de sangre hacia los genitales.
Aceitunas. Las verdes proporcionan más virilidad y las negras incitan a la mujer a que tome la iniciativa.
Tomates. Conocidos como las manzanas de amor de los puritanos, son estimuladores sexuales.
Cafeína, buena con moderación
Sistema vascular. Produce un cierre leve de los vasos sanguíneos que a nivel cerebral puede aliviar el dolor de las migrañas (dolor de cabeza severo).
Sin dolores estomacales. Aumenta la producción de pepsina en el sistema digestivo, que puede relajar la vesícula, disminuyendo el dolor.
Nos vuelve creativos. También facilita la actividad intelectual y la creatividad, al mantener a su consumidor despierto y en estado de alerta.
Para ir al baño. Posee también un leve efecto diurético.
Más fuerza. Aumenta la capacidad de trabajo muscular, refuerza la contracción de los músculos, retarda y alivia la fatiga.
Respirar mejor. Produce un muy pequeño efecto en los pulmones, dilatando los bronquios.
Cero osteoporosis. Aunque se ha cuestionado su uso en casos de osteoporosis, con consumos moderados, las investigaciones han demostrado que no representa un factor de riesgo significativo.
No afecta el corazón. Un informe del National Research Council of Canada (Consejo de Investigación Nacional de Canadá

sobre la dieta y la salud indica que “la evidencia que vincula el consumo de café con el riesgo de desarrollar la enfermedad de las arterias coronarias es débil e inconsistente: la cafeína no aumenta de manera permanente la presión sanguínea.
Tomado de www.El Tiempo.com .. visitala para mayor informacion