Los científicos de un zoológico en Alemania se dieron por vencidos: tres parejas de pingüinos gays se niegan a cambiar sus hábitos sexuales.
"El colectivo de pingüinos gays se ha mostrado insensible a los encantos de las hembras que importamos de Suecia para aparearse con ellos", dijo a la prensa alemana el director del zoológico de Bremerhaven, Alemania.
Todo comenzó hace aproximadamente un año, cuando se descubrió que seis pingüinos de la especie Shpeniscus humboldti, considerada en vía de extinción, habían formado parejas y se apareaban entre ellos. Como sus órganos sexuales son internos -y no se pueden distinguir a simple vista los machos de las hembras-, al parecer las aves habían adquirido sus costumbres sexuales tiempo atrás.
Los científicos juzgaron que la falta de hembras, sumada a la depresión de la soledad -que también ataca a estos animales-, llevó a los pingüinos a satisfacer sus deseos sexuales entre machos.
Ante la situación, los encargados del zoológico importaron a cuatro pingüinitas del Kolmardens djurpark, ubicado al sur de Estocolmo. Pero el esfuerzo fue en vano: las hembras se mostraron más retraídas de lo normal, pues se encontraban fuera de la época de apareamiento. Luego de un año todos los esfuerzos resultaron infructuosos.
Por supuesto, las organizaciones activistas gays no hicieron esperar su voz de protesta ante las acciones para reorientar la sexualidad de las aves. "No rompan a las parejas felices", ó "Tienen derecho a formar pareja sin interferencia humana", son el tipo de mensajes que el zoológico recibe diariamente en cartas, emails, llamadas telefónicas y hasta en pancartas de manifestantes frente al zoológico.
Por lo pronto, los encargados de cuidar a los Shpeniscus humboldti se han limitado a ponerles piedras para que las incuben como si fueran huevos.
Tomado de www.eltiempo.com .. visitala para mayor informacion